Descripción
Este tapiz de pared de lienzo lavado convierte la pared en una superficie textil y táctil. El lavado a la piedra suaviza la fibra y crea una apariencia ligeramente vivida, mientras los paneles, las formas cortadas o las costuras realizadas a mano construyen una composición abstracta. El relieve y las pequeñas irregularidades hacen que la pieza cambie con la luz y se perciba de manera distinta según la distancia.
Puede colocarse sobre un aparador, junto a una zona de lectura o en un dormitorio. Su paleta dialoga con madera, piedra, barro, lino y muebles de distintas épocas, y aporta calidez sin depender de una imagen figurativa. La elaboración manual de Lorena Canals deja variaciones de corte, tono y caída que forman parte de su identidad. Los sistemas de suspensión incluidos facilitan la instalación y mantienen una presencia ligera sobre la pared.
Por qué hemos elegido este tapiz
Lo hemos elegido como alternativa al cuadro convencional, porque aporta volumen y textura sin endurecer el espacio. Nos gusta la construcción visible y la forma en que el acabado lavado suaviza la composición. Es una pieza con presencia, pero suficientemente serena para convivir con cerámica, fotografías, objetos y muebles de diferentes estilos.