Descripción
Esta alfombra lavable de lana natural sin teñir conserva los matices reales de la fibra y presenta una superficie rica en variaciones de tono y altura. Según el diseño, el pelo puede formar relieves, flecos, ondas o una silueta orgánica, pero siempre mantiene una presencia serena y táctil. La ausencia de color artificial hace que la textura sea la verdadera protagonista.
Puede colocarse en un dormitorio, una entrada, un rincón de lectura o una zona de paso, según sus proporciones. Combina con madera, piedra, lino, cuero, cerámica y fibras vegetales, y acompaña muebles de distintas épocas sin imponer una estética cerrada. La confección artesanal de Lorena Canals deja pequeñas diferencias entre unidades, propias de la lana y del trabajo manual. La posibilidad de lavarla facilita su integración en la vida cotidiana, y la base antideslizante ayuda a mantenerla estable. Durante los primeros usos puede desprender algo de fibra; es un comportamiento natural que disminuye con el aspirado suave.
Por qué hemos elegido esta alfombra
La hemos elegido porque convierte una paleta neutra en una superficie llena de matices. Nos interesa la honestidad de la lana sin teñir y la forma en que el relieve aporta carácter sin recurrir a estampados. Es una pieza cálida, duradera y atemporal, pensada para aportar materia y una sensación de refugio.