Esta lámpara de televisión vintage en color crema destaca por su silueta de diábolo, con una pantalla abierta que se estrecha hacia el centro y vuelve a ensancharse en la base. Su forma continua tiene presencia escultórica sin necesitar una gran superficie. Sobre una consola o un aparador, introduce una curva suave entre libros, cuadros y objetos de líneas rectas.
La historia de las lámparas de televisión
Estas lámparas acompañaron la expansión de la televisión doméstica a mediados del siglo XX. Se colocaban sobre el televisor para aportar una iluminación de fondo tenue, compatible con la imagen de la pantalla. Muchas adoptaron formas decorativas y pasaron a formar parte del paisaje del salón. El museo Powerhouse documenta esta tipología y su relación con los nuevos hábitos domésticos de los años cincuenta.
Por qué hemos elegido esta lámpara
Nos interesa el equilibrio entre la amplitud de la pantalla y la estrechez del cuerpo: una geometría sencilla que conserva carácter incluso apagada. El tono crema funciona especialmente bien con nogal, roble oscuro y cerámica mate, tanto en una composición de mediados de siglo como entre muebles contemporáneos. Una pieza pequeña capaz de dar intención a un rincón del salón.